El Fraude moderno es un fenómeno post industrial que se ha acelerado rapidamente en el Siglo XX con las técnicas de producción en masa y el desarrollo de un enorme mercado de bienes con marcas.

El término fraude fue originariamente utilizado en relación a las marcas comerciales, embalaje y etiquetamiento, mientras el término piratería se usaba para designar la violación del material con derecho de propiedad intelectual. No obstante, a partir que la música y los programas de computación han sido copiados y embalados como para parecerse al producto genuino, el término fraude ha generalizado su uso.

Se estima que las cifras del fraude ascienden de un 5 a un 7 por ciento del comercio mundial. Este es un promedio entre todos los sectores industriales y países, por lo que para algunos el nivel de porcentaje será indudablemente mucho mayor. Las industrias de la música y de programas de computación, por ejemplo, sufren niveles particularmente altos de fraude.

Las industrias que compiten con los falsificadores sufren pérdidas directas en sus ventas.

Algunos mercados inclusive estan dominados por los falsificadores, creando barreras para la entrada de los fabricantes de los productos legítimos.

Los consumidores, quiénes son inducidos a creer que compran un artículo genuino cuando en realidad es una falsificación, protestan contra el fabricante del producto genuino cuando este falla, generando una pérdida de imagen además.

Los países también padecen las consecuencias del fraude y algunos de los efectos perjudiciales incluyen pérdida de ingresos de impuestos, pérdida de oportunidades de trabajo y el uso de las técnicas del fraude para realizar otros delitos. En los países donde el fraude es habitual debe haber una falta de la –seguramente necesaria- inversión extranjera y la subsecuente capacidad tecnológica extranjera, ya que los derechos de propiedad intelectual no están siendo adecuadamente protegidos. Los falsificadores toman como objetivo cualquier producto donde se pueda obtener un beneficio, sin tener en cuenta si ello puede causar daños o incluso la muerte de los consumidores.

Por ejemplo, ha habido numerosos casos de vodka falsificada conteniendo sustancias químicas perjudiciales.

La falsificación de productos farmacéuticos son otro claro ejemplo de la total falta de conciencia de los falsificadores.

En la actualidad, un profuso número de productos son falsificados incluyendo, ropa, programas de computación, dinero y tarjetas de crédito, CDs, remedios, auto partes, vinos y licores, juguetes, cartuchos de tinta y toner, perfumes, agroquímicos, la lista es interminable y continúa creciendo. Algunos de los más inusuales productos que han sido falsificados los últimos años incluyen, adhesivo, zips, e inclusive bolsitas de te.

En muchos países donde la falsificación es muy importante existe una ausencia o son inadecuadas las normas de derecho intelectual y en general hay una falta de control estatal.

En los países que tienen leyes importantes de protección de la propiedad intelectual, se presenta a menudo el caso que el sistema de justicia en lo penal tiene una tendencia a tratar los casos de falsificación con menor rigor que a otros delitos, como ser el de tráfico de drogas.

Aún en aquellos casos donde la ley prevé duras penas para los falsificadores estas no son aplicadas. Por ejemplo en el Reino Unido el Acta de Marcas de Comercio contiene una disposición por la cual se puede imponer una pena de prisión de hasta 10 años a los falsificadores, pero en la práctica es inusual que se impongan sentencias superiores a un año e incluso en la mayoría de los casos son multas. Las excepciones a esto se dan en casos de falsificación de dinero o remedios o bien con productos que pueden generar un riesgo de seguridad.

Los falsificadores han adoptado varias técnicas para introducir sus productos en el mercado y también para minimizar las posibilidades de ser detectados, por ejemplo:
-El Milenio proporciono una oportunidad ideal para lucrar con las celebraciones vendiendo champagne falso. Una práctica habitual fue la de re etiquetar vino espumante de bajo costo y venderlo como vino caro.
Los falsificadores reutilizan el paquete de productos genuinos, que luego ellos llenan con el producto falso. Esto ha ocurrido con licores, agroquímicos, bebidas suaves y cartuchos de toner.

Los falsificadores de ropa de diseño y de otros bienes a menudo tratan de minimizar las oportunidades de ser detectados enviando por separado las etiquetas y las otras partes que identifican la marca.
Las etiquetas y las partes que identifican la marca son adheridas solo en el momento previo a que los falsificadores dispersan los productos en el mercado, para reducir al máximo posible el riesgo de ser detectados.
Sofisticados falsificadores en Singapur y en otras partes han utilizado “hombres de paja” para ocultar la identidad de los verdaderos falsificadores. Los testaferros pagan multas o inclusive sufren las penas de prisión. En recompensa, mientras están encarcelados reciben pagos ellos y sus familias.
Generalmente, cuanto menos regulados estén los canales de distribución y venta, tanto mejor es para que los falsificadores introduzcan sus productos en el mercado e incluso proliferen.

Los consumidores compran productos falsos por dos razones. La primer razón es cuando el consumidor sabe que los productos son falsos pero no le preocupa. Los consumidores que compran productos falsos a sabienda que los son, lo hacen porque desean acceder a cierta clase de bienes, dado que detentarlos les produce un cierto estatus social, pero no pueden o no quieren pagar el precio del producto genuino. Las etiquetas de los diseñadores de ropa de marca entran en esta categoría.

Los consumidores también se ven atraídos por productos falsos cuya funcionalidad o rendimiento no se ven afectados por el hecho de que el producto sea falso. Por ejemplo, una versión pirata de un programa de computación puede funcionar igual que la versión legítima, y la música copiada en formato digital puede ser imposible de distinguir del CD genuino del cual fue hecha la copia.

Abonando el tema de las razones por las cuales los consumidores compran bienes falsos a sabiendas, es importante consignar que la aceptación de los productos falsos - y varios estudios han demostrado que grandes proporciones de la población estan muy contentos de comprarlos – depende de que la naturaleza de los productos falsos no tengan implicaciones de salud o seguridad relacionados con ellos. La gente no ha demostrado conformidad con la compra de productos farmacéuticos falsificados.

Existe también la percepción entre la gente que compra bienes falsificados que es un delito menor, a pesar que existe un vínculo muy robusto entre los bienes falsificados y el crimen organizado e incluso las acciones terroristas se sirven de documentación falsificada como quedó acreditado en las investigación del 11S.

La segunda razón por la que se adquieren bienes falsos es porque el consumidor no puede diferenciar el bien falso del genuino.

El avance tecnológico y su utilización por parte de los falsificadores ha permitido mejores copias tanto del producto cuanto del embalaje.

Por ejemplo, las modernas computadoras, escaners e impresoras color han hecho no solo muy fácil imitar el evoltorio y la documentación, sino que también han reducido el nivel de habilidades necesario para producir copias aceptables.

La tecnológia también es responsable que se puedan hacer mejores copias, que sean más difíciles de detectar y que sean más fáciles de introducir en los canales de comercio comunes, que son usados por los comerciantes legítimos.
En algunos casos los productos falsos están mezclados con los genuinos.

La tecnología también es responsable de mejores métodos de producción que permite a los fabricantes ilegales colocar más bienes falsos, incrementando la satisfacción de los consumidores que compran bienes falsos.

Inclusive Internet ha abierto un nuevo y enorme canal de distribución para falsificadores y piratas. Las industrias de la música y de programas de computación estan extremadamente preocupadas por la proliferación de las violaciones a los derechos de autor en Internet y la facilidad con que la música y los programas de computación pueden ser bajados.

Internet ha tenido también, aliada con las mejoradas tecnologías de impresión, un rol muy importante en la disponibilidad de documentación falsa. Existe una multitud de sitios ofreciendo títulos universitarios falsos y otra documentación, particularmente documentación de EEUU tales como credenciales de identificación personales y profesionales, certificados de nacimiento y licencias de conducir.

Un paso que los dueños de las marcas pueden dar para ayudar a detener y detectar las falsificacion es la utilización de Tecnologías de anti falsificaciones. La protección anti falsificacion puede ser abierta (visible) o cubierta (invisible) sin equipos especiales o uso de elementos químicos.

La tecnología abierta se utiliza cuando el fabricante desea que las medidas de seguridad sean visibles, por ejemplo un holograma sobre el embalaje de una pieza de software. También quedan incluídas en esta categoría aquellas medidas que se vuelven visibles cuando se las ve a traz luz por ejemplo una marca de agua, o son sensibles al calor, por ejemplo cuando el borrado revela la palabra “genuino”.

Estas son generalmente clasificadas como abiertas dado que no precisan ningún equipo especial o elementos químicos para volverse visibles al ojo humano (a pesar que por el hecho de no ser instantáneamente visibles en algunas ocasiones se las llama semi cubiertas).

Las medidas abiertas proporcionan un método fácil para la verificación de la autenticidad del producto sin necesidad de equipo especializado.

La parte negativa de las medidas de seguridad abiertas es el hecho real que al estar expuestas se vuelven más fáciles de ser copiadas por los falsificadores. Las medidas de seguridad falsas no tienen que ser una copia exacta para engañar al comprador; el factor crítico es que sea una copia pasable. Un ejemplo perfecto de esta afirmación son las licencias de conducir de la Provincia de Buenos Aires.

Una medida cubierta permite a los fabricantes mantener la medida oculta para todos menos para unos pocos, quienes pueden verificar la autenticidad del producto a través del uso de equipo especial o químico.

Algunas medidas pueden contener al mismo tiempo rasgos abiertos y cubiertos.

Por ejemplo, un holograma que es visible al consumidor puede contener información que sea solo posible de ser leída con un equipo especial.

Las tecnologías disponibles, incluyen hologramas, papeles de seguridad, tintas y químicos, etiquetas de seguridad, identificación de radio frecuencia y marcas de agua digitales.

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